Escucha y Viveresultados garantizados

Aparatos auditivos

Una historia que escuchamos todos los días: La vida no cambia sólo para la persona que utiliza aparatos auditivos, cambia para todos los que conviven con ella.Testimonio:“Desde que mi mamá usa aparatos auditivos la vida en familia es mejor, más relajada, más alegre, en una palabra, más feliz. Recuerdo lo difícil que era comunicarme con ella antes de que decidiera usar aparatos auditivos. Si le hablaba un poco bajo, de espaldas o desde otra habitación, ella no respondía o respondía con algo totalmente diferente; si le hablaba muy fuerte para que me entendiera, sentía que le estaba gritando. No era posible disfrutar una conversación, nos estábamos distanciando. Ella se resistía a usar un aparato auditivo por mil razones; que si eran muy notorios o incómodos, que si se vería mayor, que sus amigos le decían que sólo se oían los ruidos pero no las voces, que eran muy caros, que ya para qué si le quedaba poco tiempo de vida y muchas justificaciones más. Afortunadamente se decidió a probar. Fuimos a “Escucha y Vive”, ahí le hicieron varias preguntas para entender su problema de audición. Le hicieron una serie de estudios y nos explicaron las posibles soluciones, le probaron varios aparatos auditivos y le pusieron diferentes voces y ruidos para que pudiera probar distintas opciones de aparatos auditivos. Le probaron cómo escucharía con un aparato auditivo en el oído derecho, después en el izquierdo y después en ambos oídos. Lo que más me gustó es que pusieron sus necesidades como lo más importante, realmente se esforzaron para que ella se sintiera segura. Como mi mamá no estaba muy decidida, le ofrecieron la devolución de su dinero  si los aparatos no le convencían. Eso fue lo que la convenció y sin nada que perder empezó nuestra nueva vida. Ahora que mi mamá usa sus aparatos auditivos todo es diferente ¡Se reintegró a la familia! Ahora puede escuchar la risa de sus nietos, el teléfono, a mí y hasta la he visto bailar cuando escucha música, la veo muy contenta y nuevamente sale con sus amigas. Los aparatos ni los siente ni se notan, ESCUCHA Y VIVE”.

Patricia D. Hernández